Imagen captada en el centro de paracaidismo de Empuriabrava, Girona.En un principio lo que me llamo mas la atención fue la atractiva combinación de colores entre el tatoo del brazo i el altímetro. Después de unos breves momentos de observación me fije en el brazo y la tremenda cicatriz que llevaba, poco después aun me sorprendió mas el tatoo de los dedos “vida”. Me monte yo solo la película y deduje que esa cicatriz eran debida a alguna caída importante que sufrió este deportista y el tatto de los dedos se lo hizo para recordar siempre la suerte que había tenido al solo haber sufrido esa rotura en el brazo.
Yo quería tener ese brazo retratado!!! fue cuestión de esperar un rato, hasta que lo situó así mientras realizaba unos ejercicios de calentamiento.
Es una simple anécdota que quería compartir con vosotros, en la que demuestra que a veces empiezas fijándote en un detalle o composición, y a medida que te vas metiendo en la imagen, descubres cosas que se te habían pasado por alto.
Nikon D50 y Tamron 28-300 XR-DI.
